Experiencias de Vida

Gloria Patricia Vargas Torres

Trabajadora por muchos años en el Programa canguro y Banco de Leche del Hospital Universitario del Valle

¿Quién soy? : Alguien que quiere contarles lo que muchas madres experimentamos cuando nuestros hijos se encuentran hospitalizados.

Ser madre es una experiencia increíble, podemos ser ex de lo que ustedes deseen pero jamás seremos ex mamá o ex papá, nuestro proceso dura nueve meses donde se dan toda clase de cambios y malestares inesperados, pero no importa, soñamos con un nuevo ser, pero oh sorpresa, por circunstancias, llega en el momento que no correspondía y tenemos un bebé prematuro y lo llamo bebé prematuro porque es de menos de veintisiete (27) semanas de gestación y no pesa ni mil gramos, por nuestra cabeza pasa mil preguntas y mil culpas, más aún, cuando nos encontramos sin apoyo.

El dolor que podamos sentir pasa a segundo plano, anhelamos ver a ese pequeñín y cuando podemos hacerlo, sentimos miedo y pánico de tocarlo, peor aún si está en UCI, pasamos días, paso a paso gana peso y se recupera lentamente, en ocasiones puede tener complicaciones por lo pequeño y nos acercamos a nuestras creencias, contamos con psicólogos que se preocupan por contarnos cómo va nuestro bebé, de grabar sus avances y enviárnoslo.

Llegó el día anhelado, puedo cargarlo, está mejor, me enseñan cómo hacer canguro colocando a mi bebé entre mis mamas, que el escuche mi corazón y respiremos acompasados. Días antes me enseñaron que podía sacar mi primera leche (calostro) y dejarla en el Banco de Leche Humana para mi hijo cuando pudiera iniciar a comer. Durante el proceso de cangurear dejan que me chupe las mamas para estimular la producción de leche. Como decía en el Banco de Leche me enseñan a extraerme la leche, cómo puedo guardarla en frasco de vidrio bien marcada y llevarla al congelador donde puede durar quince (15) días, me indican cómo calentarla a baño María y dársela a mi bebé con cuchara o vaso, así mismo puedo traerla congelada desde mi casa en un recipiente con hielo.

Todo este proceso puede llevar semanas pero estamos más tranquilos porque nuestros hijos se siguen alimentando con nuestra leche y saldrán más pronto del hospital. Una vez salga, si la producción de leche para nuestro bebé es grande podemos hacer donación de leche humana al Banco de Leche, la cual se procesa con sumo cuidado y es dada a otros bebés cuyas mamás no puedan hacerlo o aún más triste no están con sus hijos y con ello dejamos una huella al mundo “un hermano de leche para nuestros hijos”.

Autor

Gloria Patricia Vargas Torres

Enfermera Jefe